sábado, 17 de octubre de 2009

Trance No. 2




Abigai Rodríguez Contreras



No habrá descuentos más hondos para tu sangre que no llegar a ver como no escurre,

y no cicatriza

los homicidios del tiempo fracturan valientemente las auroras de tus venas

no funcionas con tu órbita sola

sólo fluyen tus cinturones en la tinta de quien los imagina (es decir,yo)


Todo carece hoy del más puro veneno, estás sola y llagada de olvido de tí en el mundo, estás enteramente convertida en papel para ofrecerte al agua y sólo ir al no retorno. No hay bruma más pesada que la de no cohabitar, no hay caja más cerrada y más hermética que tu cuerpo hondo y vacío, tu imaginación es un tributario fiel de esta mente, un guerrero purulento escupidor de fuego te quema de pronto con su poder de manipulación, pero no puede hacerlo, porque realmene es más fuerte el sentido tuyo de no poder manipularlo. (esto es raro)


Hay una barrera de silencios que debe existir para salibar mientras cohabitan, sin embargo hay fueras para no arrojarse al vacío, para no salvarse y volverse un ave muerta junto a la calle muy transitada de parvadas.

Sólo es una ligera racha de candidaturas para serenarte y no convertirte en el humo que le sale de su boca al guerrero fuego, sólo sucede que ahora (al parece) está pasando. Sólo tu instinto roto y casio muerto parece levantarse por primer avez para gritarte y llamar adentro de tu barril sin fondo, de tu contenedor de nada. (pero finalmente no lo hace).


Tú estas atenta a tu instinto putrefacto, imaginas sus gritos pero no pasa nada, tal y como también te has pensado cuando quieres que no ocurra lo que en verdad deseas. Entonces es sólo palidecer ante la máscara infame de tu incertidumbre, no volverte el desarrollo de todas tus imposibilidades.


Desdoblar el mundo de sus hienas, arrancarle la garganta a tu voz y sólo poseer el paladar y sus sonidos imposibles carentes de garganta. Realmente sólo quieres desarmar la máquina y remembrar la suave ola desertora de mar para entregarse a una alberca o a mil charcos sucios. (Tal vez eso quieres ser)


Una punta que al gierar se desgasta y tiembla (Eso eres) furia de hambre de comerte, desbaratar el alimento que te mata
lento,
más lento
mucho
más
lento

vomitar el alimento del escupidor de fuego,

desbaratarte toda y ofrecerte como carroña al mundo, (quieres).


Pero realmente nada funciona, nada rueda en el alto humo de su boca, porque no lo intentas y porque estás vacía espectando tu propio olvido provocado, tu disolusión en tu propio plato.


Lo peor, es que has olvidado masticar, morder y actuar.


FIN (ahora, aplausos)

2 comentarios:

June dijo...

genial !!!!!!!!!!1

Maggie A dijo...

aplausosss!!!!
silencioo!!
reverencia!!

me gustaaa. En tus textos hay algo que aún no logro descifrar (no es malo. Es parte de tu sello) En fin, me gusta. sigue así poeta historiadora y loca jejeje.
Gracias por visitarme XD. Subiré más cosas.