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sábado, 25 de diciembre de 2010

Vorágine

Arrancado del útero de esta tierra, la pérdida ha dejado abierta y frágil la mata; valiente y endeble a la fruta herida.


abigail rodrígggguez contreras


I Me toca siempre, dar la bienvenida a mis ____________; volverme una hipócrita.

II Los deseos se me conceden y sigo deseando y vuelvo a desear varias veces hasta que todos mis enemigos, llegan a sufrir al infierno; y yo sufro cohabitar, pero celebro su padecer.

III En este circo de enemistades, yo sólo puedo mirar su carne lacerada, penetrar las membranas más cerradas del infierno; hasta que son tragados y la cárcel se haya vuelto infinita y simbiótica con su dolor renovado.

IV Podría dotar tus pasos de poder; cabalgar en perros insomnes y lamer sus dolores con deseos menos maléficos; quizá más prontos para que sus padecimientos, burlen cabalmente a la  carne, trituren pesadamente el dolor ínfimo de sus quejas terrenales.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Estructuras indescifrables para mentes endebles como la mía.



Abigail Rodríguez Contreras (imagina mi nombre escrito con lápiz)

Decreto de las mentiras y los arrepentimientos (Mixing Bowl de los deseos):


1. De mis ojos brotan tus ojos.


2. Eres mi última y más sagrada pertenencia.

3. Sólo para mi placer existes.

4. Eres el actor protagónico de la obra de teatro que estoy financiando. (Considerese este inciso uno de los absurdos más terribles que al legislador en turno se le han escurrido de la voz)

5. Mi deber como portadora de una bisutería que presumiré como joya se encuentra en no propagar tu falsedad y para ello:

      a) Deberás mentir, ocultar. En la protección que yo te brinde se establece mi estatus moral ante los otros.

      b) Tu deber será callar; es conveniente para ti que tu orígen permanezca en un estado de opacidad que mantenga hermético tu pasado y tu presente.

      c) Sí alguien te descubre, intenta borrar los vestigios, que nada más aparezca bajo, al rededor, sobre o en un perímetro cercano a la mancha, si otra mancha aparece, hacerla desaparecer hasta donde sea posible

6. Sí todo se torna confuso, explícame tú qué hacer porque a pesar de todos estos decretos, tú mandas, yo obedezco. 

7. Sí no te decides a tomar el puesto de las deciciones, serás borrado, y este decreto, radical y temible como lo lees, será cumplido con rigor.

8. No hay ocho, no hay nueve ni diez ni once no hay nada, proque el siete resultó no ser una mentira, el número siete se sublevó, ordenó y nos condenó primero a tí borrandote, después a mi intentando redibujarte, tú perdiéndote, nosotros haciendo nada, nada, nada, haciendo siempre caso a mis impulsos, me deshago del nudo, me reinvento a cachos, determino el placer infinito de atentar contra mis deciciones y tacharlas de errores fatales, en ocasiones lo son, esta ocasión, es una de ellas.

9. En caso de obedecer el decreto siete, el decreto número diez de este panfleto de la mente; jamás se escribirá.